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Ya faltaba poco para que Rick volviera junto a los refuerzos, la guerra ya era inevitable. Los Harkonnen los fremen y los atreides habíamos caído bajo las redes de cierta persona y nos movíamos como sus muñequitos personales para la lucha. Pero sabiendo de eso yo no podía olvidar que esos malditos habían matado a mi padre y que han seguido matando a más atreides y fremens, y por ello tenían que pagarlo con sus vidas.
Yo quería ser uno más en está guerra, no quería esconderme en mi habitación mientras los demás daban su vida. Nadie me haría cambiar de idea y estaba tan convencido que ya tenía escrito en 2 sobres quienes serían mis sucesores en el caso de que me ocurriese algo.
Cuando me decidía por salir para ir a ver como se encontraba Will, en la puerta me encontré a Rick más contento de lo normal, no quise darle importancia de ello, pero lo que si que me interesaba era que ya había vuelto con los refuerzos.
- Hombre Braianito, ¿a donde te ibas? – dijo con dificultades de vocalización
- Rick, entonces ya has vuelto con los refuerzos, ¿tuvisteis alguna complicación?
- No, el viaje fue muy aburrido, suerte que me traje un par de garrafas y me alegraron el viaje jeje.
- Ya veo, bueno ahora mandaré hacer llamar a todos y empezaremos a hablar sobre el plan de ataque. ¿Estás en condiciones ahora?
- Duquecito, el escuadrón especial de asalto siempre está en perfectas condiciones, no hay de que preocuparse.
Entonces mandé hacer llamar a unos cuantos soldados para que avisarán a los demás y sabiendo que aún tardarían un poco mandé a Rick a que se fuera a dar una ducha fría para que estuviera en condiciones mejores y que pudiera razonar algo.
Pasaron unos veinte minutos y Rick todavía no había vuelto, era de esperar el sería de los últimos. Luego a los treinta minutos llamarón a la puerta y era uno de los soldados que había enviado junto a Azim su ayudante Ishir y Dizliz.
-Hola Duque.-Saludó Azim mientras entraba en la sala. Ishir se limitó a hacer un gesto con la cabeza para saludarme.
-Hola Azim, veo que también te trajiste a Ishir y a Dizliz, bienvenidos seáis.
-Buenas tardes Duque.-Dijo Dizliz, luego estuvó a punto de escupir a mis pies pero Azim le dio un codazo y no lo hizo.
- Bueno pues empezaré explicándoos a vosotros un poco el porqué os he llamado, aunque más o menos ya lo sabréis.
-Bien.-Asintió Azim, bastante serio.
-¿Realmente tengo que estar aquí?-Gruñó Ishir en voz muy baja, pero al ver como Azim le miraba se silenció.
-Cállate Ishir.-susurró Dizliz. Bastante seria también.
- Sabemos dónde se encuentran escondidos los Harkonnen y mientras nos quedamos de brazos cruzados ellos están matando sin parar tanto a fremens como atreudes, y esto tenemos que pararlo en seco. Así que he mandado a hacer llamar a parte de mis tropas para empezar una guerra contra ellos.
Dizliz bajó un momento la cabeza cuando comenté lo de las matanzas a los fremen pero luego la levantó con el ceño fruncido y asintió.
Azim me miró fijamente, luego asintió mientras una sonrisa bastante extraña se reflejaba en su rostro.
-Bien.-Asintió.- Debemos acabar con los harkonnen lo antes posible. Son una plaga y estoy seguro de que saben que vamos a por ellos. Por eso tenemos que darnos prisa. Antes de que cambien de madriguera.
- Eso es cierto y también pueden empezar ellos por ir atacando a los refugios por tal de distraernos de donde se encuentran, es por ello que lo primero que tenemos que hacer es poner a todos los fremens de los refugios seguros en un mismo lugar, no quiere que se vean involucrados niños y mujeres que no sean guerreros.
-Eso es imposible.-Comentó Azim, luego entrecerró los ojos.
- Pues tenemos que pensar algo para que estén fuera de peligro
-Me encargo de ello.-Respondió Azim, luego miró de reojo a Ishir.- Hay suficientes como para ello. ¿cierto?
-Sí.-asintió Ishir.- Además, muchos volvieron a su refugio cuando llegaron los atreides y no han vuelto.
-Mejor.-Musitó Azim.
-El refugio más grande es el del noroeste.-Apuntó Dizliz
-Ahí regresaron cuatro jinetes.-Comentó Azim, se mantuvo pensativo.- ... Enviaré a alguien más.
- Entonces os dejo ese asunto para vosotros, si necesitáis cualquier cosa solo pedidla.
-De acuerdo.-Asintió Azim, de pronto aparentó recordar algo y me miró.- Con respecto a... Trabajar para los atreides. De nosotros tres solo yo trabajo para vosotros. Quiero decir... ellos han venido porque el asunto interesa también a la brigada... Simplemente lo digo para evitar confusiones.
-¿Que tú qué?-Espetó Ishir.
Dizliz permaneció en silencio mirando a Azim de reojo.
- Tranquilo no las habrán, apreciamos mucho su ayuda y una vez acabe todo serán recompensados por tal.
-Yo no quiero recompensa, solo que los fremen estén seguros.-Dijo Dizliz con una médio sonrisa.
Seguíamos hablando del tema de los refugios cuando volvieron a llamar a la puerta, esta vez era Rick ya algo en condiciones.
- Duquecito ya estoy de vuelta bueno hablamos de... pero bueno si tenemos compañía. Bueno yo y esta preciosidad nos vamos a tomar un trago quédate con el zanahoria y el enano esperando a Willito y a su enfermera.
-¿Qué has dicho?-gruñó Azim.
Dizliz se giró y miró a Rick.
-Un placer volverte a ver Rick.-dijo sonriéndole.
-¿Enano?-Espetó Ishir.
- No le hagáis mucho caso, Rick siéntate y procura no decir nada más.
- Pero Braianito, tengo asuntos pendientes con ella y si Willito y la enfermera no llegan pues el tiempo es horo, ¿verdad muñeca?
Dizliz se limitó a sonreir y se sonrojó, luego se acercó a él y le dijo:
-Creo que mejor en otro momento, te lo prometo.-y le dio un beso en la mejilla.
-¿Qué os parece si dejáis eso para otro día y nos centramos en el tema que nos ocupa?-Dijo Azim.- Claro, si no os importa... ¿Cómo podría ser más importante ELIMINAR A LOS HARKONNEN, que un revolcón de medio día? ¿Eh?
Dizliz miró a Azim y luego a Rick.
-Esta bien, tienes razón.-se apartó de Rick guiñándole un ojo.
-Qué sueltita, ¿no?-Comentó Ishir, luego se rió.
- ¿Oye zanahoria acaso tienes algún problema? A la chica ni tocarla
Cállate calvo.-espetó dizliz en voz baja
-¿Um?-Azim lo miró y se echó a reír.
Dizliz mirá a Azim de reojo y carraspeó, algo molesta.
-¿Qué?-Respondió Azim mirándola.- Me hace gracia.
Al poco rato de que se formará un silencio algo incomodo para todos volvieron a llamar a la puerta. Esta vez era Will acompañado de Frederth
Dizliz saludó con una leve inclinación de cabeza.
-Brian tenemos que hablar -dijo Will en tono enérgico pero tajante
- Hombre Willito, si puedes andar. ¿Que como fueron los cuidados de tu enfermera personal?
-Tu calla insolente, Brian por favor haz que se vayan todos ahora!
Dizliz le miró enarcando una ceja, algo molesta.
Azim le hizo un gesto para que se tranquilizase, luego miró de reojo a Will
- Will, esto es una reunión de emergencia para planificar un inminente ataque contra los Harkonnen.
-Lo siento pero me da igual lo que sea, no me he levantado de mi cama, he aguantado el dolor de andar para venir aquí y aguantar a cierta gente, quiero que me escuches y luego me voy otra vez
Dizliz estuvo a punto de decir algo, pero Azim la frenó.
- Pero esto también te incumbe Will, os hice llamar a frederth y a ti para que pudiéramos hablar todos.
-Si así lo quieres -Will se soltó de Frederth y se fue hacia la puerta, aunque le dolía andaba como si estuviera en plena forma
- Esta bien, tu ganas. Por favor salid un momento todos, tengo que tratar un asunto antes con Will a solas.
Dizliz se giró ondeando su coleta y se fue dando grandes zancadas, parecía molesta.
Azim me miró, sonrió levemente mientras se encogía de hombros y salió de allí junto Ishir.
- Pero Willito no tienes que enfadarte Braianito ha decidido lo mejor que podía hacer.
- Rick, será mejor que te vallas
- Buenos pues mientras estos dos se discuten me iré con la preciosidad a tomar un trago - dijo Rick saliendo rápido de la habitación.
Ya solo quedábamos Frederth, Will y yo y me imaginaba de que me quería hablar, pero ya lo tenía decidido no me iban a hacer cambiar de idea.
-Siento tanta dureza pero -Will se cayo al suelo intenté ayudarlo pero se negó- veras no estoy en condiciones de luchar ahora, solo te pido que esperes a que me recupere, tengo unos compañeros que estarán al llegar, mi antigua división, pero tardaran aun unos días, yo no puedo casi ni andar y tu aunque eres poderoso no puedes contra un ejército bien armado, créeme, no están debilitados en absoluto son fuertes y te fallan los guardianes, yo cuando termine de aquí, no sé ni si llegare por mi propio pie a mi habitación y Frederth la pobre esta agotadísima por cuidarme, danos esos días que te pido por favor!
- Pero si tardamos, ellos pueden empezar a atacar los refugios para que centremos la atención en ellos mientras se escapan.
-No hay solución entonces? Yo con el tratamiento adecuado podría estar listo en tres días justo cuando llegaran mis chicos, pero antes me sea imposible, cuanto estimas que duraría esta batalla?
- Esta bien, esperaremos 3 días, os necesito a los dos en esta guerra. No acabará hasta que los Harkonnen sean eliminados y se saque a la luz el que ha provocado todo esto.
-Si eso preparaos y estad listos cuando me den el alta o pueda andar sin dificultad ya me dejare caer por allí.
- Muy bien, pero no hagas ningún sobreesfuerzo, te necesito en buenas condiciones. Hasta que no llegues tu no será el gran asalto
-Perfecto, por cierto, no digas nada de esto a nadie -tras esto se incorporó con dificultad y salió por la puerta lateral, evitando así a los demás-
Volvieron a entrar otra vez todos, Azim llevaba del brazo a Dizliz, que parecía seguir molesta.
- ¿Le dejarás irse solo?¿ Willito necesita que su enfermera le de cariñitos - dijo Rick sonriendo.
Frederth se limitó a mirarle de reojo, luego salió por la otra puerta no sin antes colocar su mano sobre el hombro de Azim. Tras eso me miró, pidiendo permiso, luego se marchó.
- ¿Preciosa nos vamos nosotros también? La verdad es que me noto unos fuertes dolores por aquí y me iría bien que una enfermera me curara.
Dizliz miró a Azim y luego a Rick.
-Si aquí ya no nos necesitan...-dijo mirándome a mi esta vez.
- Si Rick mejor vete, ya que veo que no te vas a tomar en serio esta reunión. Pero esta falta de respeto la tendré muy en cuenta.
-Creo que mejor lo dejamos para luego Rick.-dijo Dizliz mirando a Rick
-Si tampoco te iba a dejar.-Gruñó Ishir, mirando a Azim.
-A mi no me mires.-Comentó Azim mientras se encogía de brazos.- Ya sabrá lo que tiene que hacer.
- ¿Y entonces que hago, me quedo o me voy? Porque si la preciosidad se queda, yo también me quiero quedar.
- Bueno quédate pero no digas nada más. Volviendo al tema por el que os había reunido, como bien he dicho antes hemos localizado el escondite de los Harkonnen.
-Bien.-Asintió Azim.- Ya le he dicho Duque que debemos atacar cuanto antes. No sabemos que planean
- Cierto, pero tendremos que esperar un poco más para realizar el gran ataque. En estos 3 dias que vienen ahora los tendremos para preparar nuestras defensas y una pequeña primera ofensiva.
-¿Tres días?-Preguntó Azim, luego me miró sorprendido.
-¿Y eso porque?-habló Dizliz.-¿Y si los harkonen atacan un refugio?
- Porque hemos tenido mucha bajas y necesitamos reorganizar a las tropas, con el batallón especial de Rick aún no estamos preparados. Por ello necesitamos 3 dias para preparar bien nuestra estrategia, por supuesto el proteger a los refugios entre en ella.
-Es peligroso.-Refunfuñó Ishir.
-...-Azim se mantuvo pensativo mirando el suelo.
-Si atacan mi refugio por culpa de esta estrategia que me parece totalmente incorrecta...-Dizliz hizo una pausa.-No ayudaré más en esta guerra.
-Dizliz, no van a atacar tu refugio.-Le gruñó Azim, mirándola de reojo.
-Azim no sería la primera vez.-replicó ella.
-Eran otras circunstancias.-Le respondió él.
- Quizás me haya excedido un poco al decir 3 días, pero si es cierto que necesitamos prepararnos bien para poder empezar.
Dizliz se cruzó de brazos y no dijo nada más.
- Tranquila preciosa que si algún Harkonne se acerca a tu refugió le hago volar por los aires
-Solo digo que ahora mismo no hay contacto con esa nave Atreides que desapareció en el lugar. No se sabe lo que está ocurriendo ni cuantos harkonnen podría haber. Pueden ser pocos, o cientos. Quizá ese tiempo en el que ustedes se arman ellos también lo hagan y traigan tropas desde Giedi Prime.-Comentó Azim.- No podemos esperar tanto.
- ¿Entonces qué sugieres un ataque suicida con todo lo que tenemos? No podemos ir tan directos que estamos hablando de las vidas de muchos soldados no son juguetes para la guerra.
-¿No confía en sus soldados Duque?-dijo Dizliz muy respetuosamente.
- Por supuesto que confió en ellos, pero no quiero jugarme sus vidas de esa forma tan arriesgada
-¿A qué ha venido este cambio?-Preguntó Azim, de pronto, evitando que Dizliz volviese a hablar.- Hasta hace nada estaba dispuesto a comenzar hoy, por no decir ahora.
- Antes estaba un poco alterado por las últimas muertes que han habido y me he dejado llevar por la rabia. Pero como duque tengo que pensar las cosas detenidamente las vidas de muchas personas están en mis manos.
-Bien.-Asintió Azim.- Esperaremos. Ya hemos dicho lo que teníamos que decir pero, sin aún así continua pensando lo mismo, esperaremos. Por otra parte, no me hago responsable de el estado de los soldados que pudieron luchar contra los Harkonnen ni tampoco del resultado de la batalla si aparecen nuevas tropas Harkonnen.
- Me arriesgaré a ello, os agradezco que me deis ese tiempo.
-Sigue sin parecerme apropiado...-murmuró Dizliz
- Venga preciosa no seas tan dura con el duquecito, ya te dije que yo me encargaría de proteger tu refugio.
-Dizliz, hay que respetar la decisión del Duque.-Le indicó Azim, mientras la miraba. Dizliz por un momento se sorprendió, luego asintió levemente.
- Bueno pues si nadie tiene que decir nada más, dejaremos por concluida la reunión por hoy. Azim vosotros os encargareis con el tema de los refugios y Rick tu ya puedes empezar a ir preparando a las tropas. Dentro de unos días quien sabe si mañana estaremos ya en guerra.
-Avisadnos cuando DECIDAIS empezar.-Comentó Azim, luego se giró hacia la puerta.-Con vuestro permiso.
Dizliz salió de la sala sin decir nada.
- Espera preciosa que te acompaño - dijo Rick saliendo detrás de Dizliz como un lobo hambriento
-Déjala que tiene que trabajar.-Le indicó Azim mientras pasaba junto a él.- Luego si tiene un rato te avisará si quiere.
- Oye zanahoria porque no te vas con el enano calvo a dar una vuelta y me dejas a la preciosidad un rato.
-¿Por qué no te vas al diablo?-Espetó Azim, luego sonrió amablemente.-Trabaja para mi y necesito que haga unos encargos. ¿Te vale así?
- Pues menudo jefe que tiene, vah toda tuya. Pero luego me la mandas que aún sigo dolorido.
- Rick tu también tienes trabajo, así que mejor que te pongas a hacerlo ya.
-Ajá, como ella quiera.-Comentó Azim, luego se giró me hizo un gesto de despedida y se marchó junto Ishir.
Era ya solo cuestión de días para que empezáramos la guerra, espero que Will se recuperé a tiempo para ello ya que nos hace falta su presencia para apoyar a los soldados con Rick me veo lo peor