
“Ya por último, quiero decirte que si he sido asesinado (lo más probable) te prohíbo terminantemente vengarte. La venganza es de los débiles, de aquellos que anteponen sus frustraciones al bien de los demás”
Padre, he sido débil una vez en mi vida, y voy a hacerlo de nuevo. ¿Estoy frustrado? Por supuesto. Pero es que existe una idea que me desequilibra por completo, una idea que ahora es realidad, que es el hecho de que Shalya esté siendo herida. Preferiría que me torturaran toda la eternidad a que le tocaran un solo pelo, preferiría que me colocasen boca abajo en pleno desierto, me arrancaran los ojos otra vez y luego me echasen ácido. Todo por ella, pero… Soy un mierda. No puedo protegerla.
*******
Tenía la dirección de Herold memorizada y me dirigía hacia allí. Shalya continuaba en mi pensamiento, momentos antes me había encontrado con Ilysse… Ella me indicó que me diría donde estaba mi hermana, pero yo le pedí simplemente que se asegurara de que estaba bien. Yo pronto podré ir al palacio y buscarla allí, y si no está torturaré a quien haga falta.
Hacía años que no veía a aquel médico, fue el quien me operó y reimplantó los ojos. Herold, me procedencia desconocida, había jurado que nunca mas iba a volver a tratarme, que no quería tener nada que ver con migo. Exagerado… Pero se su punto débil, un secreto y dinero… Obedecerá.
Llegué al lugar, nada había cambiado. Toqué a la puerta y esperé con los brazos cruzados. Me abrieron al poco, y pude ver a un pelirrojo… Pero… Herold tenía el pelo blanco… Sin embargo, esas gafas… … Se había teñido…
-Adiós.-espetó nada más verme, fue a cerrar la puerta pero la detuve con mi mano derecha.-¡Largo!
-¿Después de tanto tiempo y me tratas así?
-¡Vete!
Abrí la puerta bruscamente y lo tomé por el cuello de la camisa, tragó saliva y le dije, con mala cara:
-Tengo prisa y necesito de tus servicios.
-¡Suéltame!-Gritó, luego hizo un gesto brusco y lo liberé.- La última vez que viniste ignoraste mis advertencias médicas. Me hiciste perder el tiempo con una operación tan delicada como aquella, tanto que nadie nunca la ha hecho excepto yo. También no te cobré… Y encima de que sale “bien”… vas tú y la cagas para ir a un refugio para ver que coño le ha dado al tio que retó a su lider. ¡Idiota! ¡Ni siquiera pudiste salir de la ciudad! ¡Te desmayaste!
-Era algo que debía hacer.
De pronto noté sus ojos analíticos examinándome. Entrecerró los ojos resignado mientras suspiraba, luego murmuró:
-Te han raptado de nuevo… Azim,”el que hizo un pacto con el diablo para vencer a la muerte”.
-Sandeces. No me llames así.
-Vete por donde has venido, no pienso ayudarte.-tras eso, me dio la espalda.- Además, si es por esas heridas… Te las han tratado bien. Pronto cicatrizarán.
-No he venido para eso.
-¡Otra de tus locuras! ¡No, me niego! ¡¡No voy a tratarte!! Seguramente ya te han aparecido los efectos secundarios de la operación… ¡Aunque no me lo digas, no quiero saberlo! ¡Si quieres suicidarte pégate un tiro, como todo el mundo!
-He traído dinero.
Solo eso sirvió para que se diera la vuelta hacia mi de nuevo con la cara iluminada. Me miró con mucho interés y luego me apremió para que le acompañara a su despacho. Se sentó, pero yo permanecí de pie. Tenía prisa.
-¿Qué desea mi cliente favorito?-preguntó amablemente.
-una regresión.
Iba a decirme algo con su sonrisa hipócrita, pero al oir lo que le acababa de decir su mueca de felicidad desapareció de golpe, me miró incrédulo esperando que le aclarase lo que había dicho.
-Oiste bien. Quiero recordar lo que hice hace dos… tres días.
-¿Cuándo te hicieron las heridas?
-Puede.
-Azim, vete a casa. Descansa. Sabes que no vas a resistir.
-Sí lo haré. Tú obedéceme.
-¿Sabes que volverás a sentir todo el dolor que te inflingieron cuando te hirieron, que te dolerá “más” pues tu cuerpo está cansado, que podrias… tener transtornos en la personalidad?
-Lo sé.
-Debe ser algo “muy gordo”
-Lo es.
Me dijo un precio. Yo tenía dinero para pagarle eso incluso más, pero con este tipo de personas debes regatear… Si no, poco a poco, cada vez te van pidiendo más hasta que… “te sacan los ojos” jaja…Que poca gracia tengo.
Al principio no quiso negociar, pero al indicarle que tenía cierta información, de ciertas visitas nocturnas de una mujer casada… todo cambió. Así que tras yo sonreir ampliamente y el ruborizarse, le dí el dinero y le acompañé hasta la habitación donde había estado yo hacia años. Él se acercó a un armario y sacó de él un líquido amarillo que introdujo en una jeringa. Luego me indicó que me recostara en la cama.
-Tendré que atarte.-Me advirtió.
-Está bien.
-Sin quejas… sin malas caras… ni mucha ironía. ¿Quién eres?
-Tu padre.-espeté.
Poco después ya estaba atado y me había inyectado aquel líquido. Luego me empezó a hablar, pero cada vez le oia más bajo hasta que solo pude oir un pitido mortal. Mis extremidades comenzaron a poseer un cosquilleo, igual que poco después el resto del cuerpo. Luego todo, lentamente, comenzó a difuminarse hasta que se volvió negro y noté un golpe en el pecho.
********************
¿Qué decir? Todo volvió a suceder ante mis ojos, era muy real… Pero mi cuerpo se puso extremadamente tenso cuando esa mujer, Rena, me torturaba. De alguna manera era capaz de recordar el dolor que sentí “la primera vez”, y era cierto lo que dijo Herold. Ahora todo se intensificaba… No grité, ni protesté. No tenía ganas… Pensar que Shalya estaría pasando por algo parecido me hizo sentir dolor, pero era diferente. Era “otro dolor”. Comencé a tener jaqueca. La base del cráneo me dolía, seguramente por la tensión. No se muy bien cuando todo se acabó… Lo recordé todo, la primera tortura, la visita de ilysse, la segunda tortura, cuando me escapé, cuando volví a encontrarme con Ilysse en el palacio, más tarde mi “huida” por el desierto, mi estancia en el refugio, mi visita a la máquina de especia…
-Eres un irresponsable.-El tono frío de mi hermana se me quedó grabado.
-Te vendes al que más dinero te ofrezca, como una...-y la voz de Ghassan retumbaba en mi cabeza.-¿Qué les das? ¿Planos?¿Mapas?¿La ubicación de nuestros refugios?
****************
-Azim.-Oí, mientras noté como me zarandeaban.- Azim.
Todo me escocía, me intenté levantar de un salto pero aún estaba atado y las cuerdas tiraron de mi. Miré a mi alrededor, Herold estaba desatándome bastante fastidiado. Cuando terminé quedé boca arriba, respirando agitadamente y con los brazos extendidos.
-Estabas peor de lo que creía.-Espetó Herold, luego mis ojos se dirigieron a él.- Otra maldita sábana a la basura.
Me levanté de la cama y me di cuenta de que estaba empapada en sangre, igual que mis vendas. Me encogí de hombros y comencé a andar hacia la salida.
-Espera.-ordenó.- Debo… ¿cambiarte las vendas?
-No es necesario.
-Pero si te ven así dirán que soy un carnicero…
-…¿Tienes ropas de Harkonnen todavía?
Me giré lentamente y vi como me miraba con incredulidad, poco después asintió y me indicó que le siguiera hacia otra habitación. Allí me tendió un pantalón negro y una chaqueta del mismo color, con una camiseta roja. Arqueé la ceja al mirar todo aquello, seguramente acabaría pareciendo “uno de ellos”. Me vestí con rapidez y me preparé para marcharme, cuando me tendió una espada.
-Toma.-Dijo.- creo que si vas con ese cuchillo gigante sospecharán.
-… Pues bien útil que es.
-De nada.-Refunfuñó mientras suspiraba.
Salí de allí y me dirigía hacia el desierto, para ir hacia el palacio Harkonnen. Por el camino la gente me miraba asustada, pero al verme los ojos suspiraban aliviados. Cuando estaba apunto de marcharme, alguien me cogió por el brazo y me hizo girar con rapidez. Ishir. Parecía haber estado corriendo varios metros tras de mi. Le miré levemente, pero cuando el me observó bien me preguntó:
-¿De qué vas disfrazado?-luego sacudió la cabeza.- Da igual. ¡Sé donde está tu hermana!
-¿¡Donde!?-Lo tomé fuertemente por los brazos y lo zarandeé.
-En una carcel externa… Aquella que descubrimos hace tiempo.
-¿Pero no se suponía que ya no la utilizaban?
-Según las informaciones, la han traido de no se sabe que sitio. Según parece su estado no es muy bueno y la dejaron allí. Aún no la han sacado.
Su estado..
No es… muy bueno…
Rena…
Voy a matarte.
Mis ojos se quedaron fijos por un momento en el suelo, miré la espada que Herold me había dado y… Sentí… una sed de venganza terrible. Podía ir a rescatar a mi hermana, dejarlo “todo en paz”… Y encargarme de los harkonnen otro día… No.
-Ve a buscarla.-le ordené a Ishir.
-¿Qué dices?
¿Qué digo…?
Negué con la cabeza y luego comencé a caminar mientras le hacía un gesto para que me siguiera. Me hice con una nave y llegamos a la cárcel rápidamente, saqué a Ishir atado y con las gafas sol. Pero justo en ese momento vi otra nave algo lejos, y dos sujetos que se acercaban a la carcel. Un momento....
-¿Ese no es Ghassan?-preguntó Ishir.
-Esto...-mascullé, incrédulo.
Out: u_ú bueno, aki mi post xD no ha sido muy largo... Lo cambié el final. Ahora nos reencontraremos todos juntitos.. xDDDD
Lau volvió al desierto a las 12:35 a. m.
~ Protagonistas ~








~ Contacto/Participar ~
¡Envía un
email!
~ Créditos ~
-
dafont.com
-
celestial-star.net
-
design-sensation
- Y a todos los que probaron, recomendaron, aconsejaron, observaron o
tuvieron que enviar sus fichas más de una vez por culpa de la webmisstress...Es
decir, a la totalidad de los participantes de este rpg,
¡Gracias!
~ Protagonistas ~




~ Tag Board ~